En
las últimas décadas se han vistos fuertes trasformaciones en el mercado laboral, como resultados de
cambios en la tecnología y en la
organización de trabajo y la producción, en un contexto de globalización y
regionalización de la economía.
Estas
transformaciones han implicado en el funcionamiento del mercado de trabajo,
incidiendo sobre las posibilidades de inserción laboral de los trabajadores.
También ha determinado cambios en las funciones a desempeñar en los procesos
productivos, requiriendo el desarrollo de distintas capacidades para poder
trabajar en forma competente.
En
nuestro país este nuevo escenario no ha sido instalado de manera homogénea. Las
trasformaciones se han iniciado en desigualdad según el actor de posibilidades
que se considere y el eslabón en la cadena productiva en cuestión.
Las
acciones de vinculación tienen impacto en problemas centrales de los procesos
de formación y su realización con el empleo, permitiendo identificar:
v Las
capacidades que estén requiriendo los actores
de la producción para el desempeño de las distintas funciones.
v Las
ocupaciones demandas en el mercado de trabajo y aquellas que no están siendo
requeridas
v Las dificultades para la inserción laboral de
personas que complementaron un proceso de formación
v El
perfil socio-cultural y las necesidades e intereses de la población a la cual
se dirige la oferta formativa de la IFP (Instituto de formación Procesional)
De
este es posible reorientar la oferta de la Institución para adecuarla a la
realidad productiva regional, incorporarse y/o actualizarse los diseños
curriculares para dar respuesta a las demandas de calificaciones existentes y a
las necesidades e intereses de la personas y desarrollar estrategias para
vincularse con poblaciones vulneradas.
El
proceso de articulación es, además, una
herramienta eficaz para potenciar las posibilidades que tiene la IFP de acerca
a los alumnos y docentes a practicar calificantes, incorporar recursos,
difundir la propuesta y facilitar la inserción laboral de los egresados.
Para alentar acciones implica
que las instituciones:
v Debe
involucrarse en procesos de apertura del contexto.
v Estimular
la consolidación de vínculos formales y sostenibles en el tiempo con los actores sociales.
v Adoptar
dinámicas internas acordes con el modelo d gestión institucional fundada en la
articulación de contexto.
v Resolver
conflictos adoptando decisiones que se basan en el beneficio mutuo.
CUALIDADES QUE DEBE REUNIR EL PROCESO DE VINCULACIÓN.
Cuando
planteamos la vinculación con el contexto productivo y social, las consideramos
en términos de una de la funciones que debe asumir la IFP para poder cumplir con su misión de formar
con calidad a los trabajadores para desempeñarse en el escenario productivo actual.
Deben
responder a determinados objetivos claramente definidos y reunir determinadas
características que se clasifican de la siguiente manera:
Ø Sistemática:
acciones planificadas reguladas y trasmisibles:
I.
Planificadas: por que responden a un programa
debatido y decidido por las instancias correspondientes.
II.
Regulares: porque se cumplen las metas
temporales establecidas-
III.
Transmisibles: por que la información
obtenida se sistematiza, se difunde a todos los participantes y se archiva para
posteriores consultas.
Ø Institucional:
se formaliza la relación entre IFP y el contexto productivo y social a través
de la concreción de acuerdos convenio y contratos.
Ø Sustentable:
se debe de disponer de recurso humanos y materiales para realizar las acciones
de vinculacion definida.
¿Para qué vincularse?
El objetivó
principal es obtener insumos que faciliten
la IFP brindar un servicio de formación para el trabajo que satisfaga
las necesidades y expectativas de la población que participa de la acciones de
capacitación y las de aquellas organizaciones potencialmente demandantes de las
calificaciones obtenidas por sus egresados.
Podemos mencionar algunos de los
objetivos específicos para la vinculación:
Ø Orientar
a la oferta formativa: adecuar la propuesta formativa a las necesidades de
entorno productivo y social, evitando distintas formas de cristalización de la
oferta.
Ø Incorporar
diseños curriculares y/o actualizarlos: asegura el desarrollo de las
capacidades requeridas en el ámbito productivo, atendiendo a las necesidades e
intereses de las personas o grupos específicos.
Ø Obtener
recursos: a través de los vínculos formales y/o informales establecidos se
pueden obtener, mediante donaciones, intercambios, subsidios, honorarios por
servicios brindados, recursos que se puedan dedicar a la compra de equipamientos,
u otras necesidades de la Institución.
Ø Posibilitar la realización de prácticas
calificantes de alumnos y docentes: a través de acuerdos con empresas, los
alumnos pueden poner en práctica todos los conocimientos aprendidos, y los
docentes deben de actualizarse.
Ø Difundir
la oferta formativa de la Institución: utilizar los canales de comunicación que
se pueden establecer como organizaciones del contexto productivo y social para
difundir la oferta de la IFP y posicionarse como su referente.
Ø Facilitar
la inserción de los egresados: realizar acuerdo con empresas y/o cámaras de cámaras
empresariales para ayudar a cubrir determinada demanda de mano de obra calificada
con los egresados de la IFP.
¿COMO VINCULARSE?
Este
proceso es múltiple depende de las distintas variables, entre ellas como
recursos disponibles y las características de las organizaciones de las cuales
se relacionarse. Se pueden implementar encestas a empresas; entrevistas con
informantes claves; talleres con la participación de actores del mundo
productivo, de organizaciones sociales y educativas.
Lo
importante que en cada una de las acciones que se realizan respondan a una planificación
previa donde están especificados los objetivos que se persiguen.
Mencionaremos
algunas situaciones que pueden ayudar en la identificación de cómo está
posicionando la institución este tema. Se agrega un nombre de fantasía que
pueda representarla.
Ø EDOGAMICA:
Instituciones que definen su oferta
formativa exclusivamente en base a las propuestas tradicionales que presenta el
establecimiento.
Ø OCASIONAL E INFORMAL:
Establecimientos que se vinculan ocasionalmente con organizaciones de la
comunidad en forma asistemática.
Ø OCASIONAL Y FORMAL:
instituciones que se vinculan eventualmente con organizaciones de la comunidad.
Ø FRECUENTE E INFORMAL: Instituciones
que matizan los lazos permanentes con organizaciones de su entorno pero que no
se concretan en acuerdos establecidos y formalizados:
Ø FRECUENTES Y FORMAL:
organizaciones que sostiene vínculos mixtos, mantiene lazos permanentes con el
sector productivo de la comunidad.
Ø ESTRATÉGICA Y SISTEMÁTICA: las
acciones de vinculación parte de una planificación previa realizada con la participación
de la comunidad educativa y los actores del mundo productivo y social.
Podemos
decir que las dimensiones para implementar la dimensión de la vinculación con
el contexto productivo y social son:
Ø Reconocer
cual es el punto de partida y las características que deberán reunir una vez
que el proceso este institucionalizado.
Ø Plantear
los objetivos en términos de productos a obtener, y establecer plazos para
alcanzarlos.
Ø Lograr
el compromiso de la conducción y del equipo docente con un modelo de gestión acorde.
Ø Instrumentar
las acciones definidas.
Ø Evaluar
de modo sistemático, los procesos y resultados.
Fases para el proceso de vinculación con
el contexto socio-productivo.
1. Planificar
las acciones de vinculación con el contexto productivo y social.
2. Definir
el límite territorial del entorno productivo y social.
3. Identificar
las actividades económicas más importantes en la región.
4. Incorporar la estrategia de vinculación al
proyecto institucional.
5. Evaluar
el proceso de vinculación realizado.
INSERCIÓN
LABORAL DE JÓVENES:
Expectativas,
demanda laboral y trayectorias
Tendencias recientes en la inserción laboral juvenil en América Latina
Algunas
tendencias específicas de la oferta y la demanda laboral contribuyeron a crear
expectativas en una mejoría de la inserción laboral de los jóvenes (Weller,
2003). Entre las primeras destacan el cambio demográfico y la evolución de los
sistemas educativos. En efecto, con el descenso de las tasas de crecimiento
poblacional, las nuevas cohortes que ingresan a los mercados de trabajo forman
una proporción decreciente de la población en edad de trabajar.
A
la vez, la expansión de los sistemas educativos tiene un doble efecto respecto
de la oferta laboral juvenil: primero, un efecto cuantitativo, pues la mayor
permanencia de los jóvenes en el sistema educativo reduce la participación
laboral; y, segundo, un efecto cualitativo, ya que los jóvenes entran en el
mercado de trabajo con mejores niveles educativos.
En
consecuencia, en la oferta laboral, la menor presión de participación laboral
juvenil y la mayor calidad de la mano de obra de las nuevas cohortes que
ingresan a los mercados de trabajo tenderían a favorecer la inserción laboral
juvenil.
Finalmente,
tanto en las actividades que requieren altos niveles de calificación como en
aquellas de calificación intermedia hay una elevada presencia de mujeres, lo
que facilitaría una mayor inserción laboral de éstas, y, entre ellas, de
mujeres jóvenes.
Debido
a lo anterior, cabría suponer que los cambios tecnológicos, organizacionales y
económicos favorecerían a los jóvenes. Entre los de mayor edad, en cambio, se
ubicarían muchos de los “perdedores” de las reestructuraciones en curso, como
consecuencia de la destrucción de puestos de trabajo en rubros en contracción,
la depreciación de gran parte de su capital humano (experiencia laboral
específica), y las dificultades de adaptación a las nuevas tecnologías.
Evolución
de la actividad y la inactividad juvenil
En
América Latina, dos tendencias se destacan en el periodo reciente respecto de
la participación de los jóvenes en el mercado de trabajo. Una es la caída de la
tasa de participación de los hombres; la segunda, el aumento de la tasa de
participación de las mujeres. En consecuencia, se redujo la brecha de
participación entre hombres y mujeres.
Las
tendencias del empleo juvenil
En
América Latina, el incremento de la tasa de ocupación entre inicios de los años
noventa e inicios de la década siguiente se concentró en los adultos, mientras
que la tasa correspondiente a los jóvenes se mantuvo en el mismo nivel, como
resultado de la caída de la tasa de ocupación de los hombres jóvenes y su
aumento en el caso de las jóvenes.
Los
hombres, y las mujeres jóvenes la tasa de ocupación es más alta en los grupos
de mayor nivel educativo, lo que refleja sobre todo las mencionadas
limitaciones culturales y las pocas oportunidades de empleo para mujeres
jóvenes de menor nivel educativo (familias de bajo nivel de ingreso, en
especial en zonas rurales). Entre las mujeres jóvenes, la tasa de ocupación
subió en todos los grupos educativos, con excepción del grupo educativo más
alto, lo que derivó en el mismo resultado que en el caso de los hombres: una
leve reducción de la brecha de la tasa de ocupación entre los grupos
educativos.
Debido a efectos de composición, la brecha de
la tasa de ocupación entre hombres y mujeres jóvenes se redujo en forma
relativamente pronunciada, de 33 puntos porcentuales a inicios de los años
noventa a 28 puntos un decenio después, si bien se mantiene alta.
.
Existe
una correlación negativa fuerte entre el peso de los sectores de baja
productividad y el nivel educativo de los jóvenes. En efecto, en los niveles
educativos más bajos, la proporción de estos sectores triplica con creces la
proporción correspondiente al nivel educativo más alto. Sin embargo, durante el
periodo más reciente, el peso de los sectores de baja productividad se
incrementó –en términos porcentuales– en mayor grado en los grupos educativos
altos, lo que indicaría que, en el contexto de un bajo dinamismo de las
economías de la región y con el aumento el nivel educativo de los jóvenes que
entran en el mercado de trabajo, un número creciente de estos jóvenes con más
años de estudio no encuentra un empleo acorde con su formación.
Las tendencias del desempleo juvenil
Es
bien sabido que la tasa de desempleo de los jóvenes es mayor que la de los
adultos, lo que se debe principalmente al hecho de que entre aquéllos se
concentran las personas que buscan empleo por primera vez, a los problemas de
acceso de estos buscadores primerizos y a la mayor rotación entre el empleo y
el desempleo o la inactividad laboral que caracteriza a los jóvenes en
comparación con los adultos (Weller, 2003).
En
América Latina, la tasa de desempleo de los jóvenes duplica con creces a la de
los adultos –16.1% comparado con 7.0% a inicios de la presente década–, y la
brecha entre jóvenes y adultos es parecida para hombres y mujeres. En el
periodo reciente, el desempleo aumentó para todos los grupos, pero en términos
relativos un poco más para los adultos, de manera que la brecha entre ellos y los
jóvenes disminuyó levemente Entre los jóvenes, la tasa de desempleo de las
mujeres supera a la de los hombres en casi la mitad, sin que se observaran
mayores cambios en el periodo reciente
Las tendencias de los ingresos laborales
En
este apartado se analiza el nivel en que se encuentran y cómo evolucionaron los
ingresos laborales absolutos y relativos de los jóvenes entre el inicio y el
fin del periodo de análisis, en términos de la línea de pobreza, el ingreso de
todos los grupos de edad se mantuvo estable en el promedio simple de los países
con información comparable.
Al
igual que en las otras variables, esto no excluye que en algunos países los
ingresos reales hayan subido, mientras que en otros cayeron, pero en el
conjunto de la región refleja lo ocurrido en el periodo reciente en los
mercados de trabajo, ya que durante la mayor parte de los años noventa una leve
mejoría en la productividad laboral tuvo un efecto favorable igualmente leve en
los salarios, mientras que éstos cayeron con el enfriamiento económico de fines
de los años noventa e inicios de la presente década.
Existe
una gran brecha entre los ingresos de los jóvenes y los adultos, a causa de que
estos últimos reciben un “premio a la experiencia”. Lógicamente, la brecha se
reduce con el aumento de la edad (y la experiencia) de los jóvenes. Mientras
que los más jóvenes, de 15 a 19 años (con un ingreso medio de aproximadamente
1.5 veces la línea de pobreza), ganan en promedio un tercio de los ingresos
medios de los adultos, los jóvenes de 20 a 24 años ganan más de la mitad (2.6
veces la línea de pobreza), y los jóvenes de 25 a 29 años más de las tres
cuartas partes (3.5 veces la línea de pobreza) del ingreso medio de los
adultos, quienes en promedio tienen un ingreso que corresponde a 4.6 veces la
línea de pobreza. Durante el periodo reciente, al igual que los ingresos reales
–medidos en términos de la línea de pobreza–, estas brechas se han mantenido
estables.
Tensiones de la inserción laboral juvenil y algunas estrategias
La
evolución de la inserción laboral de los jóvenes descrita en la sección
anterior está relacionada con una serie de tensiones. Dada la gran
heterogeneidad de las cohortes juveniles, estas tensiones afectan obviamente
con distintos grados a la juventud de diferentes segmentos y en los diferentes
países, pero los estudios del proyecto indican que muchos jóvenes las padecen.
Como se indica a continuación, intervenciones
de políticas públicas pueden contribuir a atenuar o resolver algunas de ellas.
Sin embargo, para algunas tensiones es difícil imaginarse soluciones que las
resolverían, ya que surgen de procesos profundamente enraizados en la sociedad
civil, y este es el escenario donde se determina su desenlace. Hemos
identificado tensiones que se presentan a continuación.
Los
jóvenes tienen mayores niveles de educación formal que los grupos de edades
superiores, pero también tienen mayores problemas de inserción laboral.
La
causa de esta tensión seguramente no es que las nuevas generaciones sean
“demasiado” educadas o que haya muchos jóvenes con altos niveles de educación.
Como indica el aumento de la brecha salarial en favor de los más educados
observado en América Latina recientemente, la demanda laboral más bien está
sesgada hacia el personal más calificado.
BIOGRAFÍA
http://vinculacion.uaz.edu.mx/antecedentes
A continuación presentaremos un vídeo donde aclaran un poco mas nuestras dudas sobre la vinculación entre los procesos formativos sectores sociales y productivos.
BIOGRAFÍA
http://vinculacion.uaz.edu.mx/antecedentes
RECUPERADO EN FECHA: 4 DE
AGOSTO DE 2014.
http:// ESTRATEGIAS EDUCATIVAS Y FORMATIVAS
PARA LA INSERCIÓN SOCIAL Y PRODUCTIVA
RECUPERADO EN FECHA: 4 DE AGOSTO DE 2014.
RECUPERADO EN
FECHA: 4 DE AGOSTO DE 2014.
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