jueves, 14 de agosto de 2014

VINCULACIÓN ENTRE PROCESOS FORMATIVOS SECTORES SOCIALES Y PRODUCTIVOS



En las últimas décadas se han vistos fuertes trasformaciones en  el mercado laboral, como resultados de cambios  en la tecnología y en la organización de trabajo y la producción, en un contexto de globalización y regionalización de la economía.

Estas transformaciones han implicado en el funcionamiento del mercado de trabajo, incidiendo sobre las posibilidades de inserción laboral de los trabajadores. También ha determinado cambios en las funciones a desempeñar en los procesos productivos, requiriendo el desarrollo de distintas capacidades para poder trabajar en forma competente.

En nuestro país este nuevo escenario no ha sido instalado de manera homogénea. Las trasformaciones se han iniciado en desigualdad según el actor de posibilidades que se considere y el eslabón en la cadena productiva en cuestión.

Las acciones de vinculación tienen impacto en problemas centrales de los procesos de formación y su realización con el empleo, permitiendo identificar:

v  Las capacidades que estén requiriendo los actores  de la producción para el desempeño de las distintas funciones.
v  Las ocupaciones demandas en el mercado de trabajo y aquellas que no están siendo requeridas
v   Las dificultades para la inserción laboral de personas que complementaron un proceso de formación
v  El perfil socio-cultural y las necesidades e intereses de la población a la cual se dirige la oferta formativa de la IFP (Instituto de formación Procesional)

De este es posible reorientar la oferta de la Institución para adecuarla a la realidad productiva regional, incorporarse y/o actualizarse los diseños curriculares para dar respuesta a las demandas de calificaciones existentes y a las necesidades e intereses de la personas y desarrollar estrategias para vincularse con poblaciones vulneradas.

El proceso de articulación es, además,  una herramienta eficaz para potenciar las posibilidades que tiene la IFP de acerca a los alumnos y docentes a practicar calificantes, incorporar recursos, difundir la propuesta y facilitar la inserción laboral de los egresados.

Para alentar acciones implica que las instituciones:
v  Debe involucrarse en procesos de apertura del contexto.
v  Estimular la consolidación de vínculos formales y sostenibles en el tiempo  con los actores sociales.
v  Adoptar dinámicas internas acordes con el modelo d gestión institucional fundada en la articulación de contexto.
v  Resolver conflictos adoptando decisiones que se basan en el beneficio mutuo.



CUALIDADES QUE DEBE REUNIR EL PROCESO DE VINCULACIÓN.

Cuando planteamos la vinculación con el contexto productivo y social, las consideramos en términos de una de la funciones que debe asumir la IFP  para poder cumplir con su misión de formar con calidad a los trabajadores para desempeñarse en el escenario productivo actual.

Deben responder a determinados objetivos claramente definidos y reunir determinadas características que se clasifican de la siguiente manera:

Ø  Sistemática: acciones planificadas reguladas y trasmisibles:

      I.        Planificadas: por que responden a un programa debatido y decidido por las instancias correspondientes.
    II.        Regulares: porque se cumplen las metas temporales establecidas-
   III.        Transmisibles: por que la información obtenida se sistematiza, se difunde a todos los participantes y se archiva para posteriores consultas.

Ø  Institucional: se formaliza la relación entre IFP y el contexto productivo y social a través de la concreción de acuerdos convenio y contratos.
Ø  Sustentable: se debe de disponer de recurso humanos y materiales para realizar las acciones de vinculacion definida.

¿Para qué vincularse?

El objetivó principal es obtener insumos que faciliten  la IFP brindar un servicio de formación para el trabajo que satisfaga las necesidades y expectativas de la población que participa de la acciones de capacitación y las de aquellas organizaciones potencialmente demandantes de las calificaciones obtenidas por sus egresados.



Podemos mencionar algunos de los objetivos específicos para la vinculación:
Ø  Orientar a la oferta formativa: adecuar la propuesta formativa a las necesidades de entorno productivo y social, evitando distintas formas de cristalización de la oferta.
Ø  Incorporar diseños curriculares y/o actualizarlos: asegura el desarrollo de las capacidades requeridas en el ámbito productivo, atendiendo a las necesidades e intereses de las personas o grupos específicos.
Ø  Obtener recursos: a través de los vínculos formales y/o informales establecidos se pueden obtener, mediante donaciones, intercambios, subsidios, honorarios por servicios brindados, recursos que se puedan dedicar a la compra de equipamientos, u otras necesidades de la Institución.
Ø     Posibilitar la realización de prácticas calificantes de alumnos y docentes: a través de acuerdos con empresas, los alumnos pueden poner en práctica todos los conocimientos aprendidos, y los docentes deben de actualizarse.
Ø  Difundir la oferta formativa de la Institución: utilizar los canales de comunicación que se pueden establecer como organizaciones del contexto productivo y social para difundir la oferta de la IFP y posicionarse como su referente.
Ø  Facilitar la inserción de los egresados: realizar acuerdo con empresas y/o cámaras de cámaras empresariales para ayudar a cubrir determinada demanda de mano de obra calificada con los egresados de la IFP.

¿COMO VINCULARSE?

Este proceso es múltiple depende de las distintas variables, entre ellas como recursos disponibles y las características de las organizaciones de las cuales se relacionarse. Se pueden implementar encestas a empresas; entrevistas con informantes claves; talleres con la participación de actores del mundo productivo, de organizaciones sociales y educativas.

Lo importante que en cada una de las acciones que se realizan respondan a una planificación previa donde están especificados los objetivos que se persiguen.






Mencionaremos algunas situaciones que pueden ayudar en la identificación de cómo está posicionando la institución este tema. Se agrega un nombre de fantasía que pueda representarla.

Ø  EDOGAMICA: Instituciones  que definen su oferta formativa exclusivamente en base a las propuestas tradicionales que presenta el establecimiento.
Ø  OCASIONAL E INFORMAL: Establecimientos que se vinculan ocasionalmente con organizaciones de la comunidad en forma asistemática.
Ø  OCASIONAL Y FORMAL: instituciones que se vinculan eventualmente con organizaciones de la comunidad.
Ø  FRECUENTE E INFORMAL: Instituciones que matizan los lazos permanentes con organizaciones de su entorno pero que no se concretan en acuerdos establecidos y formalizados:
Ø  FRECUENTES Y FORMAL: organizaciones que sostiene vínculos mixtos, mantiene lazos permanentes con el sector  productivo de la comunidad.
Ø  ESTRATÉGICA Y SISTEMÁTICA: las acciones de vinculación parte de una planificación previa realizada con la participación de la comunidad educativa y los actores del mundo productivo y social.

Podemos decir que las dimensiones para implementar la dimensión de la vinculación con el contexto productivo y social son:
Ø  Reconocer cual es el punto de partida y las características que deberán reunir una vez que el proceso este institucionalizado.
Ø  Plantear los objetivos en términos de productos a obtener, y establecer plazos para alcanzarlos.
Ø  Lograr el compromiso de la conducción y del equipo docente con un modelo de gestión acorde.
Ø  Instrumentar las acciones definidas.
Ø  Evaluar de modo sistemático, los procesos y resultados.

Fases para el proceso de vinculación con el contexto socio-productivo.

1.    Planificar las acciones de vinculación con el contexto productivo y social.
2.    Definir el límite territorial del entorno productivo y social.
3.    Identificar las actividades económicas más importantes en la región.
4.     Incorporar la estrategia de vinculación al proyecto institucional.
5.    Evaluar el proceso de vinculación realizado.

INSERCIÓN LABORAL DE JÓVENES:
Expectativas, demanda laboral y trayectorias





Tendencias recientes en la inserción laboral juvenil en América Latina


Algunas tendencias específicas de la oferta y la demanda laboral contribuyeron a crear expectativas en una mejoría de la inserción laboral de los jóvenes (Weller, 2003). Entre las primeras destacan el cambio demográfico y la evolución de los sistemas educativos. En efecto, con el descenso de las tasas de crecimiento poblacional, las nuevas cohortes que ingresan a los mercados de trabajo forman una proporción decreciente de la población en edad de trabajar.

A la vez, la expansión de los sistemas educativos tiene un doble efecto respecto de la oferta laboral juvenil: primero, un efecto cuantitativo, pues la mayor permanencia de los jóvenes en el sistema educativo reduce la participación laboral; y, segundo, un efecto cualitativo, ya que los jóvenes entran en el mercado de trabajo con mejores niveles educativos.


En consecuencia, en la oferta laboral, la menor presión de participación laboral juvenil y la mayor calidad de la mano de obra de las nuevas cohortes que ingresan a los mercados de trabajo tenderían a favorecer la inserción laboral juvenil.


Finalmente, tanto en las actividades que requieren altos niveles de calificación como en aquellas de calificación intermedia hay una elevada presencia de mujeres, lo que facilitaría una mayor inserción laboral de éstas, y, entre ellas, de mujeres jóvenes.


Debido a lo anterior, cabría suponer que los cambios tecnológicos, organizacionales y económicos favorecerían a los jóvenes. Entre los de mayor edad, en cambio, se ubicarían muchos de los “perdedores” de las reestructuraciones en curso, como consecuencia de la destrucción de puestos de trabajo en rubros en contracción, la depreciación de gran parte de su capital humano (experiencia laboral específica), y las dificultades de adaptación a las nuevas tecnologías.

 

Evolución de la actividad y la inactividad juvenil


En América Latina, dos tendencias se destacan en el periodo reciente respecto de la participación de los jóvenes en el mercado de trabajo. Una es la caída de la tasa de participación de los hombres; la segunda, el aumento de la tasa de participación de las mujeres. En consecuencia, se redujo la brecha de participación entre hombres y mujeres.

Las tendencias del empleo juvenil



En América Latina, el incremento de la tasa de ocupación entre inicios de los años noventa e inicios de la década siguiente se concentró en los adultos, mientras que la tasa correspondiente a los jóvenes se mantuvo en el mismo nivel, como resultado de la caída de la tasa de ocupación de los hombres jóvenes y su aumento en el caso de las jóvenes.


Los hombres, y las mujeres jóvenes la tasa de ocupación es más alta en los grupos de mayor nivel educativo, lo que refleja sobre todo las mencionadas limitaciones culturales y las pocas oportunidades de empleo para mujeres jóvenes de menor nivel educativo (familias de bajo nivel de ingreso, en especial en zonas rurales). Entre las mujeres jóvenes, la tasa de ocupación subió en todos los grupos educativos, con excepción del grupo educativo más alto, lo que derivó en el mismo resultado que en el caso de los hombres: una leve reducción de la brecha de la tasa de ocupación entre los grupos educativos.





 Debido a efectos de composición, la brecha de la tasa de ocupación entre hombres y mujeres jóvenes se redujo en forma relativamente pronunciada, de 33 puntos porcentuales a inicios de los años noventa a 28 puntos un decenio después, si bien se mantiene alta.


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Existe una correlación negativa fuerte entre el peso de los sectores de baja productividad y el nivel educativo de los jóvenes. En efecto, en los niveles educativos más bajos, la proporción de estos sectores triplica con creces la proporción correspondiente al nivel educativo más alto. Sin embargo, durante el periodo más reciente, el peso de los sectores de baja productividad se incrementó –en términos porcentuales– en mayor grado en los grupos educativos altos, lo que indicaría que, en el contexto de un bajo dinamismo de las economías de la región y con el aumento el nivel educativo de los jóvenes que entran en el mercado de trabajo, un número creciente de estos jóvenes con más años de estudio no encuentra un empleo acorde con su formación.


 Las tendencias del desempleo juvenil


Es bien sabido que la tasa de desempleo de los jóvenes es mayor que la de los adultos, lo que se debe principalmente al hecho de que entre aquéllos se concentran las personas que buscan empleo por primera vez, a los problemas de acceso de estos buscadores primerizos y a la mayor rotación entre el empleo y el desempleo o la inactividad laboral que caracteriza a los jóvenes en comparación con los adultos (Weller, 2003).

En América Latina, la tasa de desempleo de los jóvenes duplica con creces a la de los adultos –16.1% comparado con 7.0% a inicios de la presente década–, y la brecha entre jóvenes y adultos es parecida para hombres y mujeres. En el periodo reciente, el desempleo aumentó para todos los grupos, pero en términos relativos un poco más para los adultos, de manera que la brecha entre ellos y los jóvenes disminuyó levemente Entre los jóvenes, la tasa de desempleo de las mujeres supera a la de los hombres en casi la mitad, sin que se observaran mayores cambios en el periodo reciente




Las tendencias de los ingresos laborales


En este apartado se analiza el nivel en que se encuentran y cómo evolucionaron los ingresos laborales absolutos y relativos de los jóvenes entre el inicio y el fin del periodo de análisis, en términos de la línea de pobreza, el ingreso de todos los grupos de edad se mantuvo estable en el promedio simple de los países con información comparable.




Al igual que en las otras variables, esto no excluye que en algunos países los ingresos reales hayan subido, mientras que en otros cayeron, pero en el conjunto de la región refleja lo ocurrido en el periodo reciente en los mercados de trabajo, ya que durante la mayor parte de los años noventa una leve mejoría en la productividad laboral tuvo un efecto favorable igualmente leve en los salarios, mientras que éstos cayeron con el enfriamiento económico de fines de los años noventa e inicios de la presente década.

Existe una gran brecha entre los ingresos de los jóvenes y los adultos, a causa de que estos últimos reciben un “premio a la experiencia”. Lógicamente, la brecha se reduce con el aumento de la edad (y la experiencia) de los jóvenes. Mientras que los más jóvenes, de 15 a 19 años (con un ingreso medio de aproximadamente 1.5 veces la línea de pobreza), ganan en promedio un tercio de los ingresos medios de los adultos, los jóvenes de 20 a 24 años ganan más de la mitad (2.6 veces la línea de pobreza), y los jóvenes de 25 a 29 años más de las tres cuartas partes (3.5 veces la línea de pobreza) del ingreso medio de los adultos, quienes en promedio tienen un ingreso que corresponde a 4.6 veces la línea de pobreza. Durante el periodo reciente, al igual que los ingresos reales –medidos en términos de la línea de pobreza–, estas brechas se han mantenido estables.


 

Tensiones de la inserción laboral juvenil y algunas estrategias



La evolución de la inserción laboral de los jóvenes descrita en la sección anterior está relacionada con una serie de tensiones. Dada la gran heterogeneidad de las cohortes juveniles, estas tensiones afectan obviamente con distintos grados a la juventud de diferentes segmentos y en los diferentes países, pero los estudios del proyecto indican que muchos jóvenes las padecen.

 Como se indica a continuación, intervenciones de políticas públicas pueden contribuir a atenuar o resolver algunas de ellas. Sin embargo, para algunas tensiones es difícil imaginarse soluciones que las resolverían, ya que surgen de procesos profundamente enraizados en la sociedad civil, y este es el escenario donde se determina su desenlace. Hemos identificado tensiones que se presentan a continuación.

Los jóvenes tienen mayores niveles de educación formal que los grupos de edades superiores, pero también tienen mayores problemas de inserción laboral.


La causa de esta tensión seguramente no es que las nuevas generaciones sean “demasiado” educadas o que haya muchos jóvenes con altos niveles de educación. Como indica el aumento de la brecha salarial en favor de los más educados observado en América Latina recientemente, la demanda laboral más bien está sesgada hacia el personal más calificado. 











A continuación presentaremos un vídeo donde aclaran un poco mas nuestras dudas sobre la vinculación entre los procesos formativos sectores sociales y productivos.








BIOGRAFÍA


            http://
vinculacion.uaz.edu.mx/antecedentes
RECUPERADO EN FECHA: 4 DE AGOSTO DE 2014.

http:// ESTRATEGIAS EDUCATIVAS Y FORMATIVAS 
PARA LA INSERCIÓN SOCIAL Y PRODUCTIVA 
RECUPERADO EN FECHA: 4 DE AGOSTO DE 2014.


RECUPERADO EN FECHA: 4 DE AGOSTO DE 2014.
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6 comentarios:

  1. Muchas Felicidades..!!! Tu blog esta muy bien y ese video nos ayuda a los lectores a entender mucho mejor este tema que es de suma importancia. Gracias por compartir esta información.

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  2. hola! tu información está muy completa, gracias por compartirla con nosotros, nos hace saber claramente que el proceso de enseñanza-aprendizaje se modifica y complementa día con día. ¡Felicidades por tu trabajo!

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  3. Hola!!!
    Compañera, compañera, tu información es tan valiosa que me sera de gran utilidad para el futuro, gracias.

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  4. muy bien estructurado y artisticamente publicado,la vinculación entre la educacion superior y la empresa se habia olvidado sobre todoen la educación superior pública y por ello la transformación debe ser de alto impacto con tal de alcanzar una mejor calidad de vida en las personas que egresan con capital intelectual y el proceso social y productivo.

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  5. Isabel, tu brabajo esta muy bien documentado y completo, como siempre, presentas excelentes trabajos. te felicito

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  6. esta muy interesante tu información y tu vídeo lo complementa....gracias por tu aportación

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